Cuál es el origen del calor terrestre, de dónde procede esa energía

¿Cuál es el origen del calor terrestre, de dónde procede esa energía?

En lo más profundo de la Tierra, hay temperaturas de hasta 5000 grados. Esto supone una fuente de energía impresionante que permite abastecer las necesidades de agua caliente de cualquier casa. La energía que lo consigue se llama geotermia. Pero, ¿de dónde procede ese calor interno de la Tierra?

Por supuesto, cabe decir que cuando se utiliza esta energía para abastecer a las casas de agua caliente de forma renovable y sostenible, no se llega ni remotamente al centro de la Tierra. Pero incluso muy cerca de la superficie, el calor se mantiene.

Cómo se produce el calor interno de la Tierra

El interior de la Tierra está muy caliente por dos razones principales. La primera es el propio calor que se generó cuando se formó el planeta y que sigue presente y la segunda es el calor que se genera de la descomposición de los elementos radioactivos.

Cómo se produce el calor interno de la Tierra

La Tierra fue formada por un proceso de acrecimiento. Después de la creación de nuestro sistema solar, los meteoritos se atrajeron gravitacionalmente y formaron objetos más grandes, que atrajeron, a su vez, masas más grandes. Así hasta que nuestro planeta alcanzó su tamaño actual. Este proceso acumuló mucho calor.

Porque cuando dos objetos chocan, se genera calor. Es por eso que las manos se calientan cuando aplaudimos durante un tiempo, o un clavo se calienta mucho cuando lo golpeas de forma repetida. Este calor no se ha disipado totalmente y representa aproximadamente el 10% del total del calor interno de la Tierra.

Sin embargo, la principal fuente de calor es la descomposición de los elementos radiactivos. La desintegración radiactiva es un proceso natural. Los elementos inestables como uranio o potasio se estabilizan con el tiempo y producen lo que llamamos productos secundarios. Estos serían el plomo en el caso del uranio y el argón en el caso del potasio. Este proceso produce calor, que representa aproximadamente el 90% del total del calor interno de la Tierra.